sábado, 27 de junio de 2009

Se presenta el Judío Errante

Mi viaje a tierras lejanas se aproxima, y rondaba desde hacia tiempo hacer un blog donde contaros mis peripecias en el místico Dublín. Como siempre, al crear el blog surge el primer dilema, ¿Qué nombre voy a ponerle? Es entonces cuando me viene a la cabeza de forma simultanea dos recuerdos. El primero, cierto amigo muy dado a las bromas y con un hijo imaginario y otro de erasmus en Perú, tenía la mala manía de llamarme judío (sobrenombre que tal vez me merezca, por otra parte). El segundo de los recuerdos, enlazandose con el primero, hace referencia al mito del Judío Errante.

El Judío errante es una figura de la mitología cristiana. La leyenda relata que un personaje judío (su caracterización concreta varía según las versiones) nego un poco de agua al sediento Jesús durante el camino hacia la Crucifixión, por lo que éste lo condenó a "errar hasta su retorno". Por tanto, el personaje en cuestión debe andar errante por la Tierra hasta la Parusía (la vuelta del Señor). Igualmente el personaje del Judío errante se ha visto caracterizado por otras personas:

  • Samer o Samar: Judío errante condenado a vivir siempre, y a vagar, por haber fundido el becerro de oro en tiempo de Moisés.
  • Catafito o Catáfito: Habría sido una especie de guardia o policía de la puerta del pretorio de Poncio Pilatos, en cuya ocasión, cuando sacaron a Cristo, de dicho pretorio para crucificarle, para que saliese más prontamente y evitar la aglomeración o el bullicio, le dio un empujón en la espalda, a lo cual Cristo, volviendo el rostro, le dijo: "El Hijo del Hombre se va, pero tú esperarás a que vuelva". Se trata de una profecía del mismo Cristo, por la que este judío no había de morir hasta que Cristo volviese a juzgar vivos y muertos. Cada cien años sufría enfermedad y angustia de muerte, pero luego sanaba y se rejuvenecía hasta los treinta años, edad que tenía cuando Cristo murió.
  • Ausero: Zapatero de Jerusalén que echó de un empujón a Cristo del quicio de su puerta cuando el Señor se detuvo allí a descansar camino del Calvario, diciéndole: "Despacha, sal cuanto antes; ¿por qué te detienes?". Cristo le respondió: "Yo descansaré luego, pero tú andarás sin cesar hasta que yo vuelva" (Algunos han añadido "hasta que no nazca niño alguno" o "hasta que la mujer deje de parir"). Desde aquel momento empezó el cumplimiento del vaticinio, siempre andaba peregrinando, sin parar en provincia alguna. Representaba la edad de cincuenta años, y prorrumpía en frecuentes gemidos por la tristeza que le causaba la memoria de su delito. De este dice que en el año de 1547 fue visto en Hamburgo.

Despúes de todo este rollo histórico-fantástico, y dado que soy un "judío" que debe realizar un viaje a tierras lejanas, me pareció un gran título: "El Viaje del Judío Errante". Sólo espero que os aficioneis a este mi blog, y en las siguientes noticias, que prometo no sean tan espesas como esta, me dejeis vuestros comentarios, porque si algo se echa de menos cuando se vive lejos es hablar con los seres queridos. Asi que tendré que matar las penas en cerveza Guiness, que remedio jejeje

SEE YOU LATER ;)

3 comentarios:

  1. x dios javi!!!!!! no me he leido todo el tocho ese de los nombres!!!!!! ni creo q nadie lo haga!!! menos nombramientos y mas accion!!! jaja iremos a verte enseguida!!!

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  2. Barbatov!!! Bienvenido al mundo Erasmus!!! jajaja, me ha encantado tu primer día!! Es tan... REALISTA! jeje.

    Mucha suerte y disfruta todo lo que puedas y más, y ten cuidado que en una de estas te confunden con un lugareño,jeje.

    Un besazo.

    Fuen.

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