domingo, 27 de septiembre de 2009

Dublin Life 1 - Culture Night

Quien no ha oido nunca la frase "Spain is difirent", pero quien es realmente el diferente, nosotros o los demás. Sin duda Irlanda es también diferente, con sus propias particularidades, sus locuras y sus anecdotas. Es por eso que empiezo ahora una saga titulada Dublin Life, en la que trataré de contar algunas cosas que al menos a mi me chocan de la vida en Dublin y de Irlanda en general. Espero que las disfruteis, y que me dejeis muchos comentarios ;P

En esta primera entrega de Dublin Life os voy a hablar de la Culture Night. Sin embargo no es una celebración exclusiva en dublin, y se realiza en otras capitales y ciudades del mundo (en total 120) como por ejemplo Budapest, Berlin o París; pero igualmente es un evento bastante inusual (al menos en España) e interesante. Se trata de una noche, y sólamente una noche al año, en la que todos los museos y edificios historicos y/o turisticos abren gratis para todo el público que lo desee (sí sí, has leido bien, todavia hay algo gratis en esta vida, aunque sea por una noche). Aquí en Dublin se celebra el dia 25 de Septiembre y desde las 5 de la tarde 126 museos y lugares turisticos de pago abren sus puertas hasta las 10 (la mayoria, alguno a las 9 y St. Patrick's Cathedral hasta las 11).

Quizas a primera vista a alguno le pueda parecer de poco interés, pero si tenemos en cuenta que por ejemplo entrar a ver la Catedral de St. Patrick (la más grande de irlanda) cuesta 6,50 € o por ver la antigua biblioteca del Trinity College (recomendado) creo recordar que cascan unos 7 u 8 €, pues ya la cosa cambia, por no hablar de unos de los sitios más emblematicos de dublin, la Guiness StoreHouse (museo-fabrica) donde tambien cascan otros 7 eurillos. La posibilidad de poder ver los mejores sitios en una sola tarde (si te organizas bien) al módico precio de 0 euros no es moco de pavo.

Así que si alguno piensa hacer un viaje a dublin (despues de que me vaya yo de alli) y no le importa la fecha, ya sabe cuando ir, altamente recomendado para el bolsillo de toda persona que sufre o quiere aparentar que sufre con la crisis.

Eso es todo amigos, la próxima entrega de la saga será Dublin Life 2 - Basura etiquetada. No os la perdais ;)

domingo, 13 de septiembre de 2009

Ya estamos en Dublin!

Comienza mi aventura en dublin, y como de costumbre los problemas empiezan antes de comenzar el viaje. La misma mañana en que debo coger el avión hago la prueba definitiva de la maleta y.... me pasé de peso (típico). Viene entonces la trascendental pregunta que todo hombre debe hacerse en este momento tan delicado: ¿Y ahora que cojones saco? Empiezo a hacer cábalas con mi voluntariosa madre y llegamos a la conclusión más simple de todas: Hay que pasarlo todo por lo civil o por lo criminal. Me permiten 20 kilos de maleta y 10 en la bolsa de mano, asi que ajustamos la maleta a 22 kilos (sí, ya se que me sobran 2 kilos, pero es que no habia manera de bajarla más, algo se me ocurrirá si me dicen algo) y metemos el resto en la bolsa de mano de tal manera que la ropa debía de estar bajo una presión de minimo 5 atmosferas. Pesamos entonces la bolsa de mano: 16 kilos. Me cago en la puta, por poco no pesa más que la maleta!!! Entonces sale de nuestro interior aquél español pícaro y decidimos que vacio la bolsa hasta los 10 kilos, la peso en el check-in y luego le meto lo que falta en la cafeteria (me lo tiene guardado mi madre).

Vale, todo calculado al milimetro, llegamos al aeropuerto, hago la cola del check-in y la guiri que va delante mia pesa su maleta, le salen 25 kilos y el del check-in no le dice nada. Es en este momento cuando te cagas en la puta madre que te parió porque porque podrías haber metido tantas cosas que te dejas atrás porque no da el peso. Me toca el turno, mi maleta con 22 kilos pasa evidentemente, pero el tio ni me pesa la de mano... ¡¡¡con lo que nos había costado toda la artimaña de los 10 kilos a base de poner y quitar cosas!!!


Bueno, no hay que quejarse, al menos paso. Salgo a las 8.45 pm y el billete pone que llego a las 10.30 pm, y yo tan felizote pienso "que bien, el viaje no dura ni dos horas". Pobre infeliz que estoy hecho, no contaba con que Irlanda lleva un hora menos que España, con que las 10.30 irlandesas son las 11.30 españolas, una horica más de viaje entre pecho y espalda, y mis viejos preocupados porque no llamo (dije que les mandaría aunque fuese un mensaje al llegar a la residencia).

A la salida cojo un autobus que supuestamente, según me dice un tio en información al cual le he entendido la mitad de lo que me dijo (y eso con mucha suerte y esfuerzo), me deja a 5 minutillos de la residencia. Monto al autobus, y el cabrón se me pone a hacer ruta turistica por todos los suburbios y barrios de mala muerte de Dublín. Cuando llevamos así como media hora en el autobus y nada más que veo caserones de mala muerto le pregunto a una chica en frente mia que si conoce mi parada y si me podría indicar al menos cuanto falta. Entonces de manera totalmente espontanea y incluso cómica aparece el representante más típico del país: un borrachuzo irlandes. Se pone a hablarme de los McDonalds, de los autobuses, de España, del Gobierno y vaya usted a saber cuantas tonterias más. El tio era simpatico, pero más pesado que un discurso de Castro. Finalmente a la chica entre comentario y comentario del borrachuzo, le sonsaco que todavia me queda un huevo y parte del otro para llegar, que eso está a tomar por culo y me aconseja que le pida al conductor que me avise cuando llegue. Yo, como buen corderito, me acerco al conductor para pedirselo, y él muy simpatico me mira, se rie y me dice que ok, pero no se porqué me huelo que este tio se está riendo en mi puta cara (finalmente no me avisó). Tras la ayuda de un par más de pasajeros me indican cual es mi parada cuando se acerca, así que cargo con los tropecientos kilos en equipaje y me echo a la calle.

Para entonces ya serían las 11 y largas, casi las 12 (hora irlandesa), y me encuentro en un barrio que da más miedo que tener de vecino a jack nicolson en el resplandor. Las farolas son un adorno, no alumbran ni el suelo que hay bajo ellas, las casas todas típicas de suburbios (las típicas individuales con una escalerita y un jardicito pequeño) sin tampoco ni una mísera la luz, la calle desierta, ni un alma (algo por otro lado lógico en Irlanda un jueves a las 12 de la noche).

Cagaico de miedo y dando vueltas, finalmente encuentro la residencia. Resulta que llego al mismo tiempo que 3 chicas hungaras, y al llegar a recepción, donde nos espera un guardia de seguridad (a esa hora la oficina de alojamiento está cerrada). Saca las llaves y el contrato para firmar a las 3 chicas, pero.... coño!!! y yo qué??? el tio me pregunta el nombre, se pone a registrar toda la oficina y nada, los cabrones no habían preparado mi llave, y el guarda me lo suelta así en la cara, que no tengo habitación y si tengo alguna prueba de que he contratado con ellos la residencia... ¡¡¡ Pero será hijo de puta, que forma de insinuar que me quiere largar a la puta calle!!! Me pongo a discutir en pseudo-inglés con el guardia, que joder, no me puede dejar en la calle. Al mismo tiempo está mi padre tratando de llamarme, y yo colgandole, no vayase que hablando con él se me vaya de rositas el guardia. Finalmente consigo que me de alojamiento en una habitación provisional, asi que no puedo ni deshacer el equipaje. Gracias a dios al dia siguiente ya pude discutir con los de la oficina y conseguí que me alojaran en una habitación.

No se si he sido capaz de transmitir lo cagado que estaba, imaginad, sólos en un pais donde no conoces a nadie, donde no sabes donde está nada, y te dan la bienvenida diciendote que no saben quien eres. Una vez realojado en mi habitación final llega el momento de hacer un monton de compras: comida, utensilios de cocina, papel higienico, champú.... vamos, que llevó aquí 3 días y todavía me quedan un par de cosas por comprar.

De momento aquí sólo conozco a mi compañero de piso, un tio muy majo que viene de Omán (al sur de Arabia saudí) y las 3 chicas hungaras. En el finde nos hemos recorrido juntos el centro de la ciudad y hoy nos hemos cogido el tren y nos hemos ido a la playuki, a aprovechar el poco sol que nos queda. Para el martes ya anuncian lluvia, y me da que no va a ser la única.

Mañana empieza mi semana de bienvenida erasmus de la universidad, asi que espero poder escribiros una nueva entrada el próximo fin de semana.

Un saludo muy grande para todos, un besazo aún más grande para mi más preciado tesoro, y espero veros muy pronto por aquí.

See you!!!!